marzo 24, 2025

La energía en Colombia será más costosa por falta de gas.

El déficit de gas natural en Colombia amenaza con disparar los costos energéticos. Fitch Ratings advierte sobre el impacto de la creciente dependencia de importaciones.

El suministro de gas natural en el país está en jaque. Según Fitch Ratings, para 2025 solo quedarían seis años de reservas, mientras que la capacidad de producción gasífera nacional cubrirá apenas el 88% del consumo proyectado en ese año y caerá al 70% en 2026.

Históricamente, Colombia ha sido autosuficiente en gas natural, pero en 2024 las importaciones alcanzaron el 20% del consumo total debido a una menor generación hidroeléctrica, problemas de producción y desequilibrios geográficos.

¿Por qué Colombia enfrenta una crisis de gas?

La regulación colombiana permite a las empresas energéticas trasladar los costos de importación a los usuarios finales.

En febrero de 2025, compañías como Vanti y Empresas Públicas de Medellín incrementaron las tarifas hasta en un 36% y 21%, respectivamente. Este aumento ya tuvo repercusiones en la inflación, pues el componente de gas subió un 14% y aportó 15 puntos básicos al índice total.

Sin embargo, Fitch advierte que la presión política podría intensificarse, ya que el encarecimiento del gas impacta no solo a los hogares, sino también a sectores clave de la economía.

El presidente Gustavo Petro señaló que Colombia estaría pagando precios más altos por el gas importado y ordenó a Ecopetrol intervenir en las compras para traer el recurso desde Catar.

No obstante, expertos advierten que esta alternativa no garantiza tarifas más bajas debido a los costos de transporte y la falta de infraestructura.

Actualmente, el país solo cuenta con una planta de regasificación en el Caribe, lo que limita la capacidad de recibir mayores volúmenes de gas importado.

La producción local de gas está dominada por Ecopetrol (58% del mercado) y Canacol Energy (17%).

Sin embargo, sus índices de producción han caído, afectando el abastecimiento nacional. Campos clave como Cusiana, Cupiagua y La Guajira han reducido su producción de 550 Gbtu diarios a 425 Gbtu.

Además, las políticas gubernamentales han generado incertidumbre en la industria. En 2023, Colombia se convirtió en el primer país latinoamericano en firmar el Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles en la COP28, y el Gobierno anunció el fin de nuevos contratos de exploración de petróleo y gas, lo que podría agravar la crisis en el futuro.

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