El alto tribunal advirtió falta de argumentos en la orden de captura y definió que el exmandatario permanezca en libertad provisional.
La Corte Suprema de Justicia tomó una decisión clave en el proceso judicial que enfrenta el expresidente Álvaro Uribe Vélez. La Sala de Tutelas número tres del alto tribunal ratificó la determinación del Tribunal Superior de Bogotá, que le concedió la libertad mientras se define la apelación de la condena en su contra.
El pronunciamiento surge tras la controversia generada por la orden de captura domiciliaria emitida en su momento por el Juzgado 44 Penal del Circuito de Conocimiento de Bogotá. Dicha orden fue cuestionada por carecer de motivación suficiente y por no demostrar con pruebas concretas la necesidad de restringir la libertad del exmandatario.
El origen del caso se remonta al 1 de agosto de 2025, cuando Uribe Vélez fue condenado a 144 meses de prisión y a pagar una multa superior a los 2.400 salarios mínimos legales vigentes, por los delitos de soborno en actuación penal y fraude procesal. En ese fallo, el juez ordenó la detención domiciliaria inmediata.
Ante esta decisión, la defensa del exmandatario interpuso un recurso de tutela argumentando vulneración de los derechos fundamentales a la libertad, al debido proceso y a la presunción de inocencia. El Tribunal Superior de Bogotá le dio la razón el 19 de agosto, al advertir que los argumentos presentados eran “vagos e imprecisos” y no demostraban un riesgo real de fuga o de afectación a la sociedad.
La Sala de Tutelas de la Corte Suprema confirmó ese fallo al señalar que la privación de la libertad no cumplía con los estándares constitucionales de motivación exigidos en Colombia. Según el alto tribunal, explicar razones no es lo mismo que justificarlas, y en este caso el juzgado se limitó a generalidades sin un análisis riguroso sobre la proporcionalidad y la necesidad de la medida.
En su decisión, la Corte recordó que la libertad es la regla dentro del proceso penal y que cualquier restricción debe estar sustentada en hechos verificables. Precisó además que la providencia no anula la condena, sino que suspende los efectos de la orden de detención domiciliaria hasta que se resuelva el recurso de apelación.
El expresidente Álvaro Uribe Vélez permanecerá en libertad mientras se define su situación jurídica de manera definitiva, en un proceso que sigue siendo uno de los más relevantes y mediáticos de la justicia colombiana en los últimos años.




